El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se perfila para mantenerse al frente del Ejecutivo tras los comicios legislativos, aun cuando su bloque de derecha, extrema derecha y partidos ultraortodoxos obtendría 53 de los 120 escaños en la Knesset con el 86% de los votos escrutados. Aunque dicha cifra no le otorga la mayoría absoluta para formar un gobierno ordinario de inmediato, deja a la oposición liderada por Gadi Eisenkot (que suma 48 escaños) con un margen limitado para desbancarlo. Bajo el sistema político israelí, Netanyahu podrá continuar como primer ministro en funciones durante las complejas negociaciones de coalición e incluso de cara a un eventual llamado a nuevas elecciones en 2027.
Por su parte, la representación de los partidos árabes israelíes registró una cifra histórica al proyectar 19 escaños, lo que convertiría a este bloque en una fuerza bisagra indispensable para cualquier intento opositor, si bien sectores judíos rechazan formalmente esa alianza. Durante su discurso en Jerusalén, Netanyahu defendió la creación de un «gobierno nacional fuerte» y planteó trabajar en conjunto con el mandatario estadounidense Donald Trump para neutralizar la amenaza de Irán. En contraste, Eisenkot cuestionó la legitimidad del gobernante al calificarlo como un primer ministro en funciones «sin mandato ni la confianza del pueblo».
La contienda, que estuvo fuertemente determinada por las secuelas de los ataques del 7 de octubre de 2023 y los conflictos armados subsecuentes en Gaza, Líbano e Irán, alcanzó una participación ciudadana del 77.7%, la más alta registrada en el país en más de dos décadas.
Con información de: Netanyahu podría seguir gobernando en Israel pese a perder la mayoría parlamentaria – UnoTV


