De la audiencia a la agencia: construir comunidades refacultadas
Dr. José Ojeda Bustamante / @ojedapepe
El 30 de octubre de 2026 participé en el 7.º Congreso Internacional de Radios Comunitarias, donde coordiné la mesa: “De la audiencia a la agencia; radios comunitarias y refacultamiento ciudadano”. Como académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, comparto una reflexión a propósito del encuentro: ¿cómo puede la comunicación fortalecer la capacidad ciudadana de intervenir en los asuntos públicos?
Más aún, qué podemos recuperar como enseñanza a partir del fallecimiento dos iconos de los movimientos populares en México y Estados Unidos: Cuauhtémoc Cárdenas y Dolores Huerta, ocurridas el 28 de octubre.
Si bien sus trayectorias fueron distintas, ambos tuvieron la acción ciudadana como centro de si actuar. Cárdenas disputó la Presidencia de México en 1988 y fue elegido jefe de Gobierno de la capital en 1997. Huerta contribuyó a organizar a trabajadores agrícolas en Estados Unidos. Conviene preguntarnos qué capacidades permanecen en las personas y organizaciones cuando falta un liderazgo.
Una experiencia narrada por Arcenio López en El País ayuda a pensarlo. Este dirigente indígena ñuu savi recuerda que conocer la lucha de Huerta y del sindicato UFW le permitió comprender su explotación como jornalero dentro de una historia colectiva. En 2017, ante Huerta, reivindicó su identidad indígena frente a las etiquetas de latino o hispano. Ella lo escuchó y alentó su lucha.
Este testimonio nos permite advertir algo que suele perderse en las grandes biografías: quienes reciben una influencia también pueden discutir sus categorías y formular una voz propia. No se trata de atribuir toda su trayectoria a una persona. Lo relevante es cómo una experiencia de subordinación llega a reconocerse como un problema compartido sobre el cual es posible actuar.
En ese tránsito sitúo el refacultamiento ciudadano: recuperar y fortalecer capacidades colectivas para intervenir en los asuntos públicos. Tener información es un punto de partida. Poder deliberar, organizar una demanda e influir en una decisión exige condiciones adicionales. Una comunidad refacultada debe poder disentir también de sus dirigentes y sostener su acción más allá de ellos.
Pero ¿cómo sabemos que esas capacidades se desarrollaron? Propongo explorar la trazabilidad ciudadana como una manera de reconstruir cómo las personas y las colectividades reconocen, ejercen y transforman sus capacidades de intervención. Interesa comprender los vínculos entre experiencias y decisiones, los aprendizajes que continúan y las oportunidades que se cierran.
La relación entre ambos conceptos puede expresarse con sencillez: el refacultamiento pregunta qué capacidades se fortalecen; la trazabilidad busca comprender cómo ocurrió, con qué límites y qué permanece. Reunir testimonios y documentos ayuda, pero acumular un archivo no basta. Hace falta contrastar versiones y reconocer que una misma experiencia puede dejar aprendizajes diferentes, incluso contradictorios.
Las radios comunitarias pueden aportar a esa tarea. Una entrevista puede recuperar cómo se organizó una demanda; un debate, mostrar quiénes quedaron fuera; una emisión posterior, revisar qué sucedió con los acuerdos. Así, la palabra circula entre generaciones y permite discutir la experiencia, en lugar de repetir solamente una consigna o el nombre de un dirigente.
Esa posibilidad requiere independencia y pluralidad. Lo comunitario no garantiza que todas las voces sean escuchadas: también existen desigualdades, presiones partidistas y silencios impuestos. Una radio que documenta la vida colectiva debe permitir la crítica, comprobar las denuncias y corregir errores. Su contribución democrática depende tanto de lo que transmite como de las condiciones en que las personas pueden participar.
La pérdida de un liderazgo vuelve visible una pregunta que conviene hacer antes: ¿pueden otros continuar, revisar y transformar lo construido? Pasar de la audiencia a la agencia supone desarrollar esa autonomía. Las radios pueden ayudar a reconocer el camino recorrido, sin convertirlo en una historia intocable. El mejor homenaje también puede consistir en que nuevas voces tengan capacidad de decidir por sí mismas.
Agradezco al Dr. Luis Ignacio Arbesú Verduzco, Lic. Fernando Sánchez Mejorada, Dr. Javier Castellanos Vázquez, Mtro. Alejandro Nava Ríos, Mtra. Edith Aranzasú Abad Bazán, Mtro. Ricardo Martínez Martínez, Mtro. José Rigoberto García Vargas y al Dr. José Luis Mendoza Tablero su participación y el intercambio de ideas en esta mesa.


