LO BUENO, LO MALO Y LO FEO
Redacción LND
LO BUENO
Contratos, corrupción y fiestas: los señalamientos detrás de la renuncia de Guadalupe Taddei al INE
La trama de contrataciones opacas, licitaciones amañadas, contratos pactados e ingresos irregulares terminó por estallar con la dimisión de Guadalupe Taddei a la presidencia del INE. La investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre el manejo de fondos públicos y adjudicaciones a proveedores cercanos aceleró una salida que la exconsejera justificó como la conclusión natural de un “ciclo”. ¡Ahora así lo justifica!
Que bueno que los señalamientos de corrupción e ineficiencia burocrática al fin encuentren un límite en la renuncia de los mandos máximos. Reconocer la salida como un acto necesario para frenar la corrupción institucional es apenas el primer paso; habrá que esperar que las auditorías pendientes lleguen a las últimas consecuencias y no queden archivadas.
Al final del día, que un funcionario abandone el cargo presionado por las anomalías financieras denunciadas por los medios informativos es una muestra de que el escrutinio social y la fiscalización surten efecto.
LO MALO
La renuncia de Taddei fractura y desgasta la imagen del órgano electoral
La dimisión inmediata de la titular del INE sacude los cimientos de la institución justo en medio de los cuestionamientos sobre su autonomía y la imparcialidad. El hecho proyecta una sombra de desconfianza sobre los procesos venideros. El problema de fondo no radica únicamente en las faltas de quienes se fueron, sino en el saldo de opacidad que hereda al arbitraje democrático.
La desconfianza sembrada en el INE abona a la idea de que las instituciones encargadas de velar por la legalidad sufren del mismo mal que intentan combatir. Cuando la casa de la democracia recibe tal golpe, los únicos damnificados son los electores y su vida política.

LO FEO
Dimisión de Taddei evidencia la erosión de las instituciones nacidas de la reestructuración 4T
La salida de Taddei no solo representa la caída de una funcionaria, sino el desmoronamiento de la gestión promovida durante la autollamada 4Tpara dirigir el INE. Los recientes escándalos por abusos presupuestales y desorden administrativo desarmaron el discurso de austeridad moral que justificó la renovación de la cúpula electoral y dejan un organismo debilitado ante el embate político.
Es grotesco atestiguar cómo la regeneración institucional terminó replicando las peores costumbres del pasado: reparto de plazas, fiestas institucionales a expensas del erario y las nóminas inflamadas. Ver cómo se desmorona la narrativa de la «austeridad republicana» entre facturas infladas y proveedores amigos es el retrato hablado del cinismo en el ejercicio del poder. La lección es triste y confirma que cambiar los nombres en el organigrama resulta inútil si los vicios del viejo régimen perduran.
EL PILÓN
Llega Blanca Yassahara Cruz a la presidencia provisional del INE bajo cuestionamientos por su gestión en el IEE Puebla
El Consejo General del INE designó a Blanca Yassahara Cruz García como consejera presidenta provisional. No obstante, el nombramiento llega precedido por sombras e inconsistencias reportadas durante su paso por el Instituto Electoral del Estado (IEE) de Puebla. Resulta paradójico que la encargada de desinfectar la oficina principal del INE arrastre un historial de dudas operativas en Puebla porque ella también entregó contratos al mismo proveedor que tumbó a Taddei.
Aquí registramos la bitácora de lo absurdo. Si tiene en el radar algún suceso, declaración o pifia política que merezca pasar por la báscula de Lo bueno, lo malo y lo feo, compártalo; aquí atenderemos sus encargos.



