Una imagen tomada por el rover Curiosity está llamando la atención en redes sociales por una peculiar figura que parece una medusa con tentáculos flotando en el aire. Sin embargo, la explicación estaría mucho más relacionada con los datos científicos que con una posible forma de vida marciana.
¿Una medusa flotando en Marte? Una extraña figura captada por el rover Curiosity de la NASA en 2023 volvió a circular recientemente generando un nuevo debate sobre si existe o existió vida en el planeta rojo. A primera vista, la imagen muestra una silueta oscura con una forma que recuerda a una criatura con tentáculos suspendida sobre el paisaje marciano.
La fotografía resulta especialmente llamativa porque no se trata de una roca con una forma peculiar, uno de los fenómenos que más han alimentado las especulaciones sobre supuestas estructuras o seres en Marte. En este caso, la misteriosa figura ni siquiera parece estar sobre el terreno. Pero, antes de pensar en una posible “medusa alienígena”, hay una explicación científica mucho más probable: un rayo cósmico habría impactado directamente en el detector de la cámara del Curiosity, produciendo un artefacto visible en la fotografía.

La imagen que parece mostrar una medusa en Marte
La fotografía fue tomada por Curiosity el 20 de agosto de 2023 a las 22:27:46 horas. En el extremo izquierdo de una imagen que, por lo demás, muestra un paisaje marciano aparentemente normal, aparece una mancha oscura que tiene una forma particularmente extraña.
Su silueta puede recordar a una medusa flotando, con una especie de cuerpo en la parte superior y prolongaciones que parecen tentáculos hacia abajo.
La imagen comenzó a llamar nuevamente la atención debido a las conversaciones sobre posibles indicios de vida en Marte. Sin embargo, hay un detalle que permite poner en duda que el objeto sea realmente algo que se encontraba sobre la superficie o en la atmósfera marciana.
Curiosity tomó fotografías de la misma escena 13 y 25 segundos antes de la imagen donde aparece la supuesta medusa. En ninguna de esas dos fotografías anteriores se observa la misteriosa figura.
Ese comportamiento resulta fundamental para entender qué pudo haber ocurrido.
¿Qué captó realmente el Curiosity?
Los rovers de la NASA, como Curiosity y Perseverance, han enviado miles de imágenes de Marte a la Tierra. Algunas muestran formaciones rocosas que, por efecto de la perspectiva y de la pareidolia —la tendencia del cerebro humano a reconocer formas conocidas donde no las hay—, pueden parecer rostros, huesos, hongos o incluso estructuras artificiales.
La mayoría termina teniendo una explicación geológica.
En el caso de esta peculiar “medusa”, el fenómeno podría ser todavía más extraño: es posible que nunca haya estado físicamente frente al rover.
Una de las explicaciones más probables es que una partícula cargada procedente del espacio haya golpeado el detector de silicio de la cámara de navegación de Curiosity.
Estas partículas forman parte de los llamados rayos cósmicos, que viajan por el espacio a enormes velocidades y pueden producir pequeñas alteraciones cuando chocan contra los sensores de las cámaras.
En otras palabras, la cámara pudo haber registrado el impacto de una partícula en lugar de fotografiar un objeto suspendido sobre Marte.
La presencia de estos artefactos en las imágenes de Curiosity no es algo nuevo.
En la Tierra contamos con una protección considerable frente a muchas de estas partículas gracias al campo magnético del planeta y a su atmósfera, que es mucho más densa que la marciana.
Marte, en cambio, carece de un campo magnético global y su atmósfera tiene apenas alrededor del 0.5 por ciento de la masa de la atmósfera terrestre.
Esto deja a los vehículos de exploración de la NASA mucho más expuestos a las partículas energéticas que llegan desde el espacio.
Por ello, no es extraño encontrar en las fotografías del Curiosity pequeños artefactos provocados por rayos cósmicos.
En algunas imágenes aparecen como puntos blancos brillantes, rayas o pequeñas manchas. Sin embargo, también pueden producir efectos oscuros, dependiendo de cómo interactúe la partícula con el sensor y del procesamiento de la imagen.
De hecho, en un video registrado por Curiosity en 2023 se identificó un pequeño artefacto negro que también habría sido provocado por el impacto de un rayo cósmico.

Una “medusa” que aparece y desaparece
La característica más llamativa de la fotografía de 2023 es precisamente su carácter fugaz.
Los artefactos producidos por rayos cósmicos suelen aparecer en un solo fotograma y desaparecer inmediatamente después.
Eso coincide con lo ocurrido con la supuesta medusa.
La figura aparece en una de las fotografías, pero no está presente en las imágenes tomadas apenas unos segundos antes de la misma zona.
Por eso, aunque no se puede afirmar de manera definitiva que un rayo cósmico sea responsable de esta imagen sin un análisis específico del equipo encargado de las cámaras de Curiosity, la evidencia disponible apunta a que la misteriosa figura se originó en el sistema de captura de imágenes y no en el paisaje marciano.
¿Entonces no hay vida en Marte?
La fotografía, por sí sola, no constituye evidencia de vida extraterrestre.
Tampoco demuestra que exista una criatura flotando sobre la superficie marciana. Lo que sí muestra es uno de los retos que enfrentan los vehículos enviados a explorar otros mundos: sus cámaras están expuestas a fenómenos que prácticamente no experimentamos de la misma manera en la Tierra.
Curiosity y Perseverance han fotografiado paisajes marcianos sorprendentes y formaciones rocosas que pueden parecer familiares para el ojo humano. Pero, en ocasiones, lo verdaderamente extraño no está en Marte, sino en la forma en que una cámara registra el entorno.


