CIUDAD DE PUEBLA, Pue.— Las intensas lluvias que azotaron la Sierra Norte de Puebla dejaron tras de sí destrucción y luto. Hasta ahora, 13 personas han perdido la vida y otras cuatro permanecen desaparecidas, mientras cientos de familias enfrentan daños en viviendas, carreteras y puentes.
El gobernador Alejandro Armenta informó durante la “Mañanera del Pueblo” que los trabajos de atención se concentran en 11 municipios con mayores daños, entre ellos Huauchinango, Xicotepec y Zacatlán. “Estamos recorriendo cada comunidad para que nadie quede sin apoyo”, dijo, resaltando la coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien visitó Huauchinango y La Ceiba, donde los habitantes recibieron con esperanza su presencia.
Las lluvias provocaron la interrupción de 33 tramos carreteros y el daño de 19 puentes, dejando incomunicadas a comunidades enteras. En respuesta, se han desplegado 68 máquinas y brigadas de limpieza, mientras la Sedena, la Marina y la Guardia Nacional movilizan más de 2 mil efectivos, cocinas móviles, plantas potabilizadoras, embarcaciones y un hospital militar para atender a la población.
En Huauchinango, habitantes como María López, madre de tres hijos, narran cómo el agua invadió su casa en cuestión de minutos. “Perdimos casi todo, pero llegaron las brigadas a ayudarnos. Nos dan esperanza”, cuenta mientras observa la limpieza de escombros frente a su vivienda. Historias como la de María se repiten en La Ceiba, Pahuatlán y otros municipios, donde la solidaridad y el trabajo coordinado entre autoridades y vecinos se han convertido en un alivio frente a la tragedia.

La CFE logró restablecer el 84% del servicio eléctrico en la región afectada, mientras brigadas de salud, encabezadas por el secretario David Kershenobich, visitan casas y albergues para garantizar atención médica, vacunación y seguimiento sanitario. Hasta ahora, cuatro albergues atienden a 891 personas, y se han distribuido más de 3 mil despensas.
El secretario de Infraestructura, Jesús Antonio Esteva, informó que se han retirado 75 mil metros cúbicos de escombros y liberado caminos principales como la Pachuca-Tuxpan y Teziutlán-Nautla, permitiendo el paso de ayuda humanitaria y el regreso paulatino a la normalidad.
A pesar de la tragedia, el gobernador Armenta destacó el trabajo conjunto de los tres órdenes de gobierno y aseguró que continuará recorriendo los municipios afectados para supervisar avances y atender a las familias: “La prioridad es la gente. Nadie quedará desamparado”, afirmó.
En la Sierra Norte, entre el lodo y la devastación, la coordinación y el esfuerzo humano se convierten en la luz que guía a las comunidades hacia la reconstrucción y la esperanza.


