La senadora poblana Liz Sánchez respaldó la propuesta para establecer el requisito de nacionalidad mexicana única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.
Durante la discusión del dictamen en el Senado, la legisladora fijó la postura del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (PT) y sostuvo que la medida busca establecer una condición jurídica específica para quienes pretendan encabezar los poderes ejecutivos federal y estatales.
Sánchez aclaró que la propuesta no elimina la doble nacionalidad para los mexicanos ni desconoce los derechos de las personas que viven en el extranjero o pertenecen a familias binacionales. La modificación se enfocaría exclusivamente en quienes busquen ocupar alguno de los cargos señalados.
La senadora argumentó que quienes ejerzan esas responsabilidades toman decisiones relacionadas con seguridad, recursos públicos, política interior y relaciones internacionales, por lo que, desde su perspectiva, deben asumir el cargo bajo una sola nacionalidad.
La iniciativa contempla además adecuaciones a la Ley de Nacionalidad y a la legislación electoral para establecer los mecanismos mediante los cuales se acreditaría este requisito. De acuerdo con Sánchez, la propuesta podría aplicarse a partir del proceso electoral de 2028, sin afectar a quienes ya ocupen esos cargos cuando entre en vigor.
El tema generó posiciones encontradas en el Senado. Legisladores del PAN expresaron su rechazo al dictamen y argumentaron que tener doble nacionalidad no implica una doble lealtad ni debería limitar los derechos políticos de los mexicanos que también poseen otra nacionalidad.
Sánchez, en contraste, señaló que el PT acompañará la reforma al considerar que establece reglas específicas para quienes aspiren a ejercer las máximas responsabilidades ejecutivas del país y de las entidades federativas.


