El pasado 7 de mayo entró en vigor la Real ID, por lo que es obligatoria para todos los residentes y ciudadanos estadounidenses que deseen abordar vuelos domésticos o ingresar a edificios federales.
Aunque esta identificación fue establecida en 2005, la actual secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que ahora se utilizará como un mecanismo reforzado para identificar a migrantes indocumentados en Estados Unidos.
En un comunicado oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se indicó que la Real ID será exigida en todos los puntos de control de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), con el fin de “garantizar que los viajeros sean quienes dicen ser y prevendrá el fraude por parte de delincuentes, terroristas e inmigrantes indocumentados”, según señaló Noem.
La funcionaria subrayó además que esta nueva aplicación de la Real ID se enmarca en una estrategia más amplia que incluye la implementación de la app CBP Home y la eliminación de CBP One como documento válido para viajar.
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“Ayudarán a desviar la invasión a Estados Unidos y a incrementar la seguridad de sus ciudadanos”, declaró durante su comparecencia ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes.
Vale la pena señalar que, actualmente, más del 81% de los estadounidenses ya cuentan con la Real ID, la cual puede figurar en licencias de conducir o identificaciones estatales. Quienes no la tengan y tampoco presenten un pasaporte estadounidense válido no podrán abordar vuelos nacionales y podrían ser trasladados a una zona separada para una revisión adicional por parte de la TSA.
“Los inmigrantes ilegales no deberían poder volar a menos que se autodeporten”, ha reiterado la secretaria en múltiples declaraciones.
Aunque las autoridades federales promovieron el trámite de la Real ID con anticipación, los ciudadanos aún pueden obtenerla a través de las oficinas estatales correspondientes, como los Departamentos de Vehículos Motorizados (DMV). Según el DHS, su implementación no afectará los tiempos de espera en los aeropuertos, aunque sí implicará controles más estrictos.


