{"version":"1.0","provider_name":"Fer Abrajan","provider_url":"https:\/\/ferabrajan.com\/portal","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/author\/admin\/","title":"Justice cat\u00f3lica: el juego electoral estadounidense - Fer Abrajan","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Melz0sKR0t\"><a href=\"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/2020\/09\/25\/justice-catolica-el-juego-electoral-estadounidense\/\">Justice cat\u00f3lica: el juego electoral estadounidense<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/2020\/09\/25\/justice-catolica-el-juego-electoral-estadounidense\/embed\/#?secret=Melz0sKR0t\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abJustice cat\u00f3lica: el juego electoral estadounidense\u00bb \u2014 Fer Abrajan\" data-secret=\"Melz0sKR0t\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"\u201cEl dogma vive estridente en ti\u201d esa fue la dram\u00e1tica frase con la que la senadora senior de California Dianne Feinstein expresaba su desaprobaci\u00f3n a la nominaci\u00f3n de Amy Coney Barrett a la corte de apelaciones del s\u00e9ptimo distrito en 2017. Barret siempre fue una de las primeras opciones del presidente Trump para reemplazar a la legendaria Ruth Bader Ginsburg en la Suprema Corte de Estados Unidos. Junto con ella estaba, tambi\u00e9n una fuerte candidata, la jueza Barbara Lagoa de Florida, descendiente de exiliados cubanos. El com\u00fan denominador entre ellas es su religi\u00f3n. Ambas son cat\u00f3licas y de una tendencia conservadora en sus opiniones judiciales, no es sorpresa que las dos hayan sido propuestas, para sus cargos actuales, por republicanos. A diferencia de su contraparte mexicana, la Suprema Corte en Estados Unidos tiene un poder inmenso, aunque limitado a temas federales, y sus miembros lo son de por vida. En primera instancia, sus resoluciones sientan jurisprudencia inmediata y tienen un alcance erga omnes (para todos) que s\u00f3lo puede modificarse mediante una sentencia distinta de la misma Corte sobre el mismo tema en el futuro o una enmienda constitucional, esta \u00faltima es en s\u00ed misma un proceso complej\u00edsimo. Hist\u00f3ricamente las nominaciones judiciales energizan m\u00e1s al electorado conservador que al liberal. Pero estos \u00faltimos cuatro a\u00f1os han sido todo menos ordinarios y la muerte de Ginsburg, quien pasar\u00e1 a la historia como una de las juezas liberales m\u00e1s poderosas de la Corte, le permite a Trump nombrar a su tercer juez en lo que va de este periodo presidencial, alterando el balance entre liberales y conservadores en la cima del poder judicial estadounidense para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Este tipo de nominaciones resultan perfectas desde el punto de vista de estrategia electoral por m\u00faltiples razones. Una de ellas es que apelan a un sector de los votantes que, seg\u00fan la experiencia, deber\u00eda alinearse perfectamente con el partido republicano y su candidato presidencial. La realidad es otra, pues las mujeres suburbanas y cat\u00f3licas no favorecen en proporciones suficientes la reelecci\u00f3n del presidente Trump. De hecho, son una de las razones por las que Joe Biden, \u00e9l mismo un cat\u00f3lico practicante, es competitivo en los estados del medio oeste. Ah\u00ed es donde la carta del nombramiento de una mujer cat\u00f3lica a la Suprema Corte entra en escena. Se asume que, adem\u00e1s de congraciar a las mujeres y a los cat\u00f3licos con Trump, tambi\u00e9n servir\u00e1 para atraer a votantes hispanos, quienes mayoritariamente profesan la misma religi\u00f3n pero que tienden a votar en porcentajes significativos por los dem\u00f3cratas. No hay que olvidar que muchos l\u00edderes dem\u00f3cratas profesan la religi\u00f3n cat\u00f3lica pero son de tendencia liberal, algo que no por ning\u00fan motivo es mutuamente excluyente, ah\u00ed est\u00e1 Nancy Pelosi. No menos importante resulta la posibilidad de lograr que los mismos dem\u00f3cratas sean incapaces de ejecutar una oposici\u00f3n efectiva a la nominaci\u00f3n de una jueza cat\u00f3lica sin que, simult\u00e1neamente, se contradigan a s\u00ed mismos atacando a una mujer hispana con base en sus creencias religiosas y, de paso, alienen a electores moderados quienes podr\u00edan votar por ellos en los estados m\u00e1s competidos de esta elecci\u00f3n. Ir\u00f3nico que los pol\u00edticos (visiblemente) m\u00e1s prejuiciosos en el sistema pol\u00edtico estadounidense utilicen los prejuicios de sus adversarios (el aparente anticlericalismo dem\u00f3crata) en su contra. Esto tiene algo de perverso, pero es el tipo de pragmatismo que hace ganar elecciones. Desde luego, esta estrategia no es una innovaci\u00f3n del siglo XXI. En 1956, el presidente Dwight D. Eisenhower nombr\u00f3 a un cat\u00f3lico, el dem\u00f3crata William Brennan, para ocupar un asiento vacante en la Suprema Corte, hecho que dispar\u00f3 su aprobaci\u00f3n con los votantes cat\u00f3licos de los estados pivote obteniendo una victoria aplastante. Desde luego, ha habido varios jueces cat\u00f3licos en la Suprema Corte, de hecho su composici\u00f3n actual refleja una realidad interesante. Antes de la muerte de Ginsburg, el 60% de la Corte estaba compuesta por cat\u00f3licos, aun cuando los datos de la Oficina del Censo muestran que s\u00f3lo el 20% de la poblaci\u00f3n profesa esa religi\u00f3n. Todo ellos, salvo Sonia Sotomayor quien fue nombrada por Obama, fueron propuestos por presidentes republicanos. No los designan por ser cat\u00f3licos, sino por ser conservadores (hay que advertir que el conservadurismo estadounidense tiene poco que ver con el \u201cconservadurismo\u201d mexicano) y bajo la expectativa de que podr\u00e1n revertir decisiones como Roe vs. Wade de 1973 que legaliza el aborto; Obergefell vs. Hodges de 2015 que legaliza los matrimonios entre parejas homosexuales y, por supuesto, desmantelar el Obamacare. Adem\u00e1s, de ser confirmada por el Senado antes de las elecciones presidenciales de noviembre, la nueva jueza podr\u00eda tener una funci\u00f3n determinante si los resultados son tan cerrados que, al igual que en la elecci\u00f3n de 2000 con Bush vs. Gore, la Corte acaba decidiendo el resultado. No es cosa menor. Ni los hispanos, ni los cat\u00f3licos son grupos monol\u00edticos. Sus corazones no pueden ser conquistados con la misma receta. Por ejemplo, la nominaci\u00f3n de una cubana-americana a la Corte podr\u00eda mejorar las perspectivas electorales de Trump \u00fanicamente en Florida y no en Arizona, pero ser\u00eda m\u00e1s por razones demogr\u00e1ficas que por la religi\u00f3n o, incluso, el g\u00e9nero. Eso se debe a que los hispanos de origen mexicano no comparten las mismas preocupaciones que los de origen cubano. Igualmente, no pasa desapercibido el activismo de grupos cat\u00f3licos liberales que encuentran inspiraci\u00f3n en la doctrina del Papa Francisco y quienes est\u00e1n decepcionados del comportamiento moral de Trump. Tambi\u00e9n est\u00e1 al tema de las elecciones para el Senado, actualmente controlado por los republicanos pero que podr\u00eda pasar a control dem\u00f3crata despu\u00e9s de las elecciones de noviembre. S\u00f3lo se necesita que los dem\u00f3cratas ganen tres asientos netos (o cuatro, dando por hecho que perder\u00e1n en Alabama) y que tambi\u00e9n ganen la Casa Blanca para que la vicepresidenta Kamala Harris ejerza el voto de desempate. El \u201cagandalle\u201d de los republicanos sobre la Corte podr\u00eda generar una ola de rechazo cuya \u00faltima consecuencia podr\u00eda ser una victoria dem\u00f3crata mucho m\u00e1s holgada en el Senado. El c\u00e1lculo es que los beneficios del apresurado nombramiento superar\u00e1n"}