{"version":"1.0","provider_name":"Fer Abrajan","provider_url":"https:\/\/ferabrajan.com\/portal","author_name":"admin","author_url":"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/author\/admin\/","title":"Manzanilla: una aventura de 20 a\u00f1os - Fer Abrajan","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"QnMWGqSYLK\"><a href=\"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/2020\/09\/17\/manzanilla-una-aventura-de-20-anos\/\">Manzanilla: una aventura de 20 a\u00f1os<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/2020\/09\/17\/manzanilla-una-aventura-de-20-anos\/embed\/#?secret=QnMWGqSYLK\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abManzanilla: una aventura de 20 a\u00f1os\u00bb \u2014 Fer Abrajan\" data-secret=\"QnMWGqSYLK\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/ferabrajan.com\/portal\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"A inicios del siglo XXI, Baja California era un punto de encuentro para quien tuviera curiosidad de ir a la Baja 1000, ver a las ballenas en temporada o probar esos vinos de las bodegas que, al contarlas sobraban, dedos en las manos. El desierto mar es un llamado a la aventura. Cuando se entiende el entorno agreste hay quien le apuesta y lo adopta en su estilo de vida. Eso sucedi\u00f3 con Benito Molina y Solange Muris, encontraron el lugar ideal para tener libertad de creaci\u00f3n, una libertad dictada por los recursos que les da el entorno. IG @chef.juanaroyo Es as\u00ed como hambrientos del hacer, estos dos j\u00f3venes cocineros entraron en zona experimental. Son de esa generaci\u00f3n que pic\u00f3 piedra en un desierto aislado que no estaba de moda para comer. Esto tambi\u00e9n suced\u00eda con las bodegas y aquellos inquietos que buscaban salirse del molde, como es el caso de Hugo D\u00b4Acosta y V\u00edctor Torres Alegre, dos en\u00f3logos que dieron su parte para conformar el actual ADN del llamado vino mexicano. Es as\u00ed como gastronom\u00eda evolucion\u00f3 a la par de la enolog\u00eda local. Manzanilla fue el nombre que adoptaron por su fascinaci\u00f3n de las olivas de la regi\u00f3n, de aquel microclima mediterr\u00e1neo que tradujeron en su cocina con su sencillez, en donde el \u00fanico capricho \u2014hasta la fecha\u2014 es el uso del mejor producto. El lugar fue una elecci\u00f3n en conjunto despu\u00e9s de brindar con desconocidos en la&nbsp;cantina del pueblo ensenadense. IG @manzanillarestaurante \u201cEran las ocho de la noche cuando entramos al Hussong\u00b4s, hab\u00eda 10 personas. A Benito se le ocurri\u00f3 invitar un trago a todos, siempre lo hab\u00eda querido hacer, as\u00ed que lo hizo e inmediatamente despu\u00e9s fuimos a buscar el local de nuestro restaurante\u201d, recuerda Solange. Leer tambi\u00e9n: Platos y cocteles que nacieron en Baja California Se instalaron en la antigua pizzer\u00eda Riverol. El due\u00f1o, quer\u00eda tres mil d\u00f3lares por el local. Acudieron a la familia para el pr\u00e9stamo y as\u00ed comenzar la traves\u00eda. \u201cArreglamos r\u00e1pido el lugar, la cocina era la que siempre quisimos, una abierta, algo que en ese tiempo no se acostumbraba en M\u00e9xico\u201d, detalla Solange quien para el d\u00eda de la fiesta de apertura cumpl\u00eda a\u00f1os. Era una doble celebraci\u00f3n. Lo dif\u00edcil&nbsp; Los primeros a\u00f1os fueron de resistencia. Al terminarse la temporada de vendimia, el n\u00famero de comensales bajaba. Eran muchos los sacrificios que ten\u00edan que hacer para mantener a Manzanilla a flote. \u201cPasamos de todo. Yo escrib\u00eda cartas a la compa\u00f1\u00eda de luz para negociar los pagos. Hubo un momento tan cr\u00edtico que nos salimos de nuestro departamento porque, despu\u00e9s de pagar los aguinaldos, nos quedamos en cero. Aunque hablamos con la casera, nos desaloj\u00f3. Son cosas que nadie sabe, pero que son parte de los recuerdos y nuestro af\u00e1n de mantener el negocio de pie\u201d, asegura Solange. En los primeros a\u00f1os, una familia pagaba la n\u00f3mina gracias a su consumo. No lo sab\u00edan. \u201cLos Kaya eran nuestros \u00fanicos clientes, com\u00edan y beb\u00edan con ganas, todo lo que les llev\u00e1bamos a la mesa lo aceptaban con gusto, sin cuestionar \u201d dice Benito.&nbsp;Para el a\u00f1o nueve todav\u00eda era dif\u00edcil la operaci\u00f3n. \u201cSe desat\u00f3 una ola de violencia en Baja. Los que ven\u00edan de California, ya no quer\u00edan cruzar la frontera y eso redujo el n\u00famero de comensales. La gente asidua era aquella de la vendimia y los amigos\u201d, contin\u00faa el cocinero. \u00abAntes de Manzanilla, experiment\u00e9 mucho en La Embotelladora Vieja. Fueron cuatro a\u00f1os de locuras, el uso del chilmole o achiote con elementos del mediterr\u00e1neo, combinar los mejores productos del mar, como el pez espada para el mole negro y chapulines. Aunque eso ya no lo hago, eso no lo hago aqu\u00ed, pero s\u00ed busco una simbiosis con elementos de Oaxaca y los de aqu\u00ed\u201d, explica Benito. IG @benitomolina \/ Foto: Josu\u00e9 Castro \u201cNuestro \u00e9xito fue que desde el d\u00eda uno supimos lo que quer\u00edamos hacer. Desde el inicio, las constantes fueron el abul\u00f3n vivo de Er\u00e9ndira, trabajar con la pesca del d\u00eda y ofrecer mezcales. Desde que abrimos, est\u00e1n aqu\u00ed. Ahora son una moda en todo el pa\u00eds\u201d, apunta Benito quien se considera un cocinero minimalista, ahora, mucho m\u00e1s que al inicio de este proyecto y que desde entonces busca dar un diferenciador en lo que cocina. Entre los inconvenientes fue mudarse de local en el 2008, lo triste para ellos fue dejar un espacio dentro del local que a todos les gustaba: el s\u00f3tano, un sitio que a\u00fan persiste en la memoria a manera de an\u00e9cdotas de ellos y de quien los visit\u00f3. Manzanilla comenz\u00f3 una segunda etapa en el puerto de Ensenada con una cocina y sal\u00f3n mucho m\u00e1s grande. Los maestros A lo largo de su vida, Manzanilla ha sido el semillero de cocineros. Algunos que pasaron por su cocina fueron Ismene Venegas del Pinar de Tres Mujeres, Alex Torres de Envero, Miguel Baena de Pac\u00edfico, Pablo D\u00edaz de Mercado 24 en Guatemala. \u201cTransmitir el conocimiento nos da mucho orgullo\u201d, afirma Molina. Leer tambi\u00e9n: En Ojos Negros se produce uno de los mejores quesos de M\u00e9xico \u00abSon mis mentores, los primeros que me recibieron en una cocina con una formaci\u00f3n profesional desde el amor y respeto por los ingredientes. Me ense\u00f1aron la parte sensible y art\u00edstica de acercarte al ingrediente para destacar sus cualidades\u201d. Comparte Ismene quien al salir de Manzanilla vio de manera diferente los pescados y mariscos.\u201dSolange es la parte dulce y sensible de acercarte al comensal. Benito en cocina es rudo, lidera al equipo con cari\u00f1o, pero siendo estricto\u201d. Un cierre hist\u00f3rico&nbsp; A pesar de cualquier adversidad, Benito y Solange nunca han cerrado el restaurante. \u00danicamente durante el confinamiento por la Covid-19 se vieron obligados a pausar el servicio habitual e idear una estrategia para subsistir para mantener a su equipo de sala y cocina as\u00ed como los gastos fijos y la renta. IG @marqu\u00e9sdelrio1 ME APORTA UNA SENSACI\u00d3N DE LIBERTAD, por la zona en la que est\u00e1 Baja California, al estar en el desierto, sobrevive el que lucha.Es libertad por los espacios amplios, la"}