El gobernador Alejandro Armenta afirmó que en Puebla se respeta la libertad de expresión y de tránsito, pero dejó claro que ninguna persona u organización está por encima de la ley, al reiterar que su administración actuará con legalidad, tolerancia y diálogo, sin caer en omisiones que puedan derivar en impunidad.
En un posicionamiento público, el mandatario estatal subrayó que no existe persecución, pero tampoco permisividad, al señalar que la omisión por parte del gobierno equivale a complicidad cuando se cometen actos fuera del marco legal.
Armenta enfatizó que el gobierno estatal no cederá a presiones y que su compromiso es garantizar el orden, el respeto a la ley y la protección de los derechos humanos, sin importar vínculos familiares, cargos públicos o pertenencia a grupos sociales o políticos.
“Nadie está por encima de la ley”, sostuvo, al explicar que quien incurra en un delito deberá enfrentar las consecuencias correspondientes, ya que la responsabilidad de las autoridades es proteger los derechos sociales y asegurar que se cumplan.
El gobernador señaló que la actuación de su administración se apega a los principios constitucionales, particularmente a los artículos que obligan al Estado a respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, así como a evitar que las personas tomen la justicia por su propia mano.
Con este mensaje, el Ejecutivo estatal marcó una línea clara en materia de gobernabilidad, al combinar apertura al diálogo con una postura firme frente a conductas que vulneren el marco legal.


