La contienda por la Rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) tomó rumbo definitivo: solo tres aspirantes lograron pasar el filtro de la Comisión de Auscultación y estarán en la boleta para el periodo 2025-2029.
Se trata de la actual rectora, Lilia Cedillo Ramírez, junto con los académicos César Ricardo Cansino Ortiz y Ricardo Paredes Solorio, quienes obtuvieron constancia de idoneidad para registrarse oficialmente el 28 de agosto. Las campañas comenzarán un día después, el 29, y concluirán el 8 de septiembre.
La revisión de expedientes dejó fuera a seis de los nueve aspirantes originales. Algunos se retiraron por decisión propia, como Eloísa Chilian Herrera y Odorico Mora Carreón, quienes además sumaron su apoyo al proyecto de Cedillo Ramírez. Otros, como Beatriz Gutiérrez Müller y Salvador Galicia Isasmendi, quedaron fuera por no presentarse a la etapa de entrevistas.
Pero el caso que más llamó la atención fue el de Rodolfo Javier Zepeda Memije, coordinador de Ciudad Universitaria 2, ligado al exrector Alfonso Esparza. La Comisión detectó que presentó un nombramiento apócrifo como profesor Titular “A” fechado en 2012 y supuestamente firmado por José Ramón Eguibar Retureta. Tras verificar con Recursos Humanos, se comprobó que dicho documento era falso.
En realidad, el nombramiento de Zepeda corresponde a 2013 y lo acredita únicamente como profesor Asociado “C”, una categoría que lo inhabilita para competir por la Rectoría. Además, la plaza que alegaba haber ocupado estaba registrada a nombre de otra académica, Guadalupe Morales, de la Facultad de Administración.
Con este episodio, la Comisión cerró filas y definió la ruta: tres nombres estarán en la disputa por la máxima autoridad universitaria, en un proceso que promete alta tensión política dentro y fuera de la BUAP.


