Comer hielo en temporada de calor parece una buena idea para refrescarnos ante las altas temperaturas. Sin embargo, esta inocente acción podría causar serios problemas de salud. ¡No es exageración! Olvídate de hacerlo si llegas acalorada de la calle.
¿Por qué no debes comer hielo en temporada de calor?
Aunque es muy refrescante tomar agua con hielo, comer o masticar hielo después de haber estado expuestos al sol, lo cierto es que esta acción que consideramos insignificante podría causar serios problemas en la salud, principalmente porque ocurre un drástico cambio de temperatura.
Cuando experimentamos un cambio drástico de temperatura, como bañarnos con agua fría o consumir hielo mientras nuestra temperatura corporal es alta, podemos sufrir hidrocución. Este fenómeno implica un estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo que reduce el flujo sanguíneo al cerebro y puede causar mareos o desmayos.
Comer o masticar hielo puede dañar la dentadura debido a su dureza. Al morder hielo, los dientes están en riesgo de agrietarse o fracturarse. Además, el frío extremo puede afectar el esmalte dental, volviéndolo más susceptible a caries y otros daños.

Por otra parte, este hábito también puede irritar tus encías y provocar sensibilidad dental que, a su vez, causa dolor intenso cada vez que te expones a bebidas frías o calientes. Por ello, es recomendable evitar masticar hielo para proteger tus dientes.
¿Qué enfermedad podría desarrollar si como hielo en temporada de calor?
Comer hielo en temporada de calor no es tan buena idea, ya que también podría ocasionar problemas respiratorios. La exposición constante al frío extremo del hielo puede irritar la mucosa de la garganta, provocando faringitis.
En caso de desarrollar faringitis, podrías presentar algunas señales de alerta como dolor al tragar, sequedad en la boca y malestar general. Además, el frío puede debilitar la barrera inmunológica local, facilitando la entrada de bacterias y virus.
Por lo tanto, aunque el consumo de hielo puede parecer inofensivo, es importante ser consciente de los riesgos y optar por otras formas de mantenerse fresco, como beber agua al tiempo en lugar de comer o masticar hielo.


