Ante el riesgo de casos de sarampión, la Secretaría de Educación Pública de Puebla puso en marcha en todos los planteles estatales el Protocolo de Actuación para la Prevención de Sarampión, con el objetivo de detectar de manera oportuna, notificar de inmediato y contener posibles contagios.
La medida contempla capacitación y sensibilización a directivos y docentes, además de coordinación permanente con madres, padres de familia y autoridades sanitarias para actuar de forma rápida ante cualquier caso sospechoso.
El protocolo incluye acciones obligatorias: aislamiento inmediato del estudiante con síntomas, notificación a la jurisdicción sanitaria correspondiente, búsqueda de posibles contactos y vigilancia activa dentro del plantel.
También establece una guía práctica para directivos, que indica contactar de inmediato a familiares, informar a las autoridades de salud y reforzar medidas preventivas en la comunidad escolar.
Entre las recomendaciones destacan el lavado frecuente de manos, uso de gel antibacterial, cubrebocas, higiene personal y evitar la automedicación. Además, se pide mantener la calma y comunicación constante con el sector salud.
La estrategia forma parte de la política nacional de prevención en materia sanitaria y refuerza la vigilancia en las escuelas poblanas para proteger a niñas, niños y adolescentes.


