La reducción de la jornada laboral en México ya dio su primer paso formal en el Senado y, de concretarse, impactará directamente a 13.4 millones de trabajadores en el país, una cifra que coloca la reforma como uno de los cambios laborales más relevantes en décadas.
En entrevista con Fer Abraján en el Informativo NTR de W Radio Puebla, la senadora Liz Sánchez calificó como “un día histórico” la aprobación unánime del dictamen en comisiones para reformar el artículo 123 constitucional y transitar hacia una jornada de 40 horas semanales sin reducción salarial.
Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social, y Estudios Legislativos avalaron el proyecto que busca transformar gradualmente el esquema laboral vigente.
La reducción no será inmediata. El calendario planteado establece:
-
2026: 48 horas (actual)
-
2027: 46 horas
-
2028: 44 horas
-
2029: 42 horas
-
2030: 40 horas
El primer ajuste entraría en vigor el 1 de enero de 2027, disminuyendo dos horas iniciales y avanzando progresivamente hasta alcanzar la meta al término de la década.
En materia salarial, se garantiza que el sueldo se mantendrá íntegro. Las horas extras permitidas se pagarán con un 100% adicional al salario base, y en caso de exceder el límite legal, el empleador deberá cubrir un 200% extra.
Liz Sánchez subrayó que la distribución de las horas será acordada entre empleadores y trabajadores, y sostuvo que esta reforma busca saldar una deuda histórica con la clase trabajadora, tras un amplio proceso de diálogo.
Aunque aún falta que el proceso legislativo concluya, la propuesta abre la puerta a un cambio estructural en las condiciones laborales del país, con millones de personas en el centro de la transformación.


