En momentos de crisis, una llamada puede marcar la diferencia. Este 11 de febrero, en el marco del Día Interamericano del Número Único de Servicios de Emergencia 9-1-1, el Gobierno de Puebla reconoció la labor estratégica y humana del personal que atiende este sistema, pieza clave para proteger la vida y el patrimonio de las familias.
Los resultados hablan por sí solos. Durante 2025, Puebla se colocó en el lugar 25 nacional en llamadas improcedentes, logrando cerrar el año por debajo de la media nacional, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). El avance es reflejo de campañas permanentes para fomentar el uso responsable del número de emergencias.
En total, la entidad atendió 8 mil 205 llamadas por cada 100 mil habitantes. De ellas, 63% estuvieron relacionadas con temas de seguridad, 13.4% correspondieron a asistencia ciudadana —como reportes de ruido excesivo o personas en situación de calle—, 12.3% fueron emergencias médicas y 11.3% se vincularon con protección civil o servicios públicos.
Estas cifras muestran una mayor conciencia ciudadana y permiten optimizar tiempos de respuesta, mejorar la eficiencia operativa y canalizar recursos a situaciones reales de riesgo.
El gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta, a través de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), mantiene el fortalecimiento del 9-1-1 con capacitación constante, innovación tecnológica y estrategias de prevención, consolidando un sistema que no solo recibe llamadas, sino que salva vidas.