Puebla fue incluida como estado prioritario en el Plan Nacional de Infraestructura, con proyectos enfocados en carreteras, movilidad, agua potable y educación, lo que implicará inversiones de alto impacto para el desarrollo regional durante los próximos años.
El gobernador Alejandro Armenta destacó que la coordinación con el gobierno federal permitirá impulsar obras estratégicas que mejoren la conectividad y la calidad de vida en distintas regiones del estado. Entre los proyectos en marcha se encuentra el rescate del Río Atoyac, una de las intervenciones ambientales más relevantes para Puebla.
También avanzan trabajos como el Puente de la Transformación en el Lago de Valsequillo, además de acciones para aprovechar el lirio acuático, que será reutilizado para la elaboración de adoquines destinados a vialidades en comunidades que carecen de pavimento.
En materia de infraestructura carretera, el secretario José Manuel Contreras informó que Estado y Federación invertirán más de 2 mil 056 millones de pesos para la construcción y rehabilitación de 22 puentes y 63 acciones viales, que abarcan 612 kilómetros de carreteras estatales.
A esto se suma una inversión adicional de 579 millones de pesos en infraestructura hídrica, que beneficiará a 19 municipios con obras de agua potable, drenaje, desazolve, protección contra inundaciones y rectificación de cauces, acciones clave para reducir riesgos y mejorar el acceso a servicios básicos.
El plan federal también contempla proyectos educativos, como el fortalecimiento del bachillerato tecnológico de San Andrés Cholula y la Universidad Nacional Rosario Castellanos, con el objetivo de ampliar la cobertura y calidad de la educación en la entidad.
Con estas obras, Puebla se perfila como uno de los estados con mayor presencia dentro de la agenda federal de infraestructura, al concentrar inversiones en sectores estratégicos que impactan directamente en la movilidad, el medio ambiente y el desarrollo social.


