La región de Afar, en el norte de Etiopía, vivió una mañana de terror luego de que el volcán Hayli Gubbi entrara en erupción por primera vez en 12.000 años, sorprendiendo a los habitantes y enviando una masiva columna de ceniza hacia el Mar Rojo, Yemen, Omán, India y Pakistán.
El fenómeno, considerado histórico por expertos del Instituto Smithsonian, no dejó víctimas, pero sí afectó comunidades enteras y provocó cancelaciones de vuelos en varios países.
El volcán, localizado a unos 800 kilómetros al noreste de Addis Abeba y cerca de la frontera con Eritrea, expulsó densas nubes de ceniza durante varias horas el domingo. La aldea de Afdera quedó cubierta por una gruesa capa de polvo gris.
Ahmed Abdela, residente local, relató que la explosión fue tan repentina que “parecía como si hubieran lanzado una bomba”, un testimonio que refleja el pánico que se extendió entre quienes viven cerca del Valle del Rift.
Las autoridades locales confirmaron que no hubo muertos ni heridos, aunque advirtieron daños severos para las comunidades de pastores que dependen del ganado.
Mohammed Seid, administrador de Afar, explicó que los animales enfrentan dificultades para alimentarse debido a la ceniza acumulada en los suelos, lo que podría derivar en pérdidas económicas importantes.
El Centro de Asesoramiento de Cenizas Volcánicas de Toulouse reportó que la columna de humo alcanzó hasta 14 kilómetros de altura, suficiente para que los vientos la desplazaran hacia varios países del Medio Oriente y el sur de Asia. Aunque Etiopía no canceló operaciones aéreas, aerolíneas internacionales como Air India, IndiGo, Akasa y KLM suspendieron vuelos como medida de seguridad. Solo Air India canceló 11 vuelos entre lunes y martes.
Desde India, el director del Departamento Meteorológico, Mrutyunjay Mohapatra, indicó que la nube se movía entre los 8.5 y 15 kilómetros de altitud. Aseguró que, aunque podría afectar temporalmente satélites y operaciones aéreas, no representaría un riesgo significativo para la calidad del aire. Por su parte, Skymet Weather señaló que no fue posible determinar con precisión la contaminación causada por la erupción debido a la falta de tiempo para instalar sensores especializados.
La actividad del Hayli Gubbi, desconocida en épocas modernas, confirma la intensa actividad tectónica del Valle del Rift, donde dos placas se separan lentamente. Para las comunidades de Afar, lo ocurrido marca un antes y un después: un volcán que había permanecido inactivo durante milenios regresó de manera abrupta, dejando un panorama cubierto de ceniza y una incertidumbre que podría prolongarse durante los próximos días.


