ROMA.- Este miércoles 7 de mayo oficialmente inició el cónclave en el Vaticano para elegir al pontífice que sucederá al Papa Francisco.
La elección de un nuevo Papa es uno de los procesos más herméticos y solemnes de la Iglesia católica. Aunque hoy suelen resolverse en pocos días, no siempre fue así. Según información del diario AS, el cónclave más largo de la historia duró 1,006 días, entre 1268 y 1271, y dio lugar a uno de los episodios más insólitos del Vaticano.
El interminable cónclave de Viterbo
Tras la muerte de Clemente IV, los 20 cardenales convocados para elegir a su sucesor se reunieron el 29 de noviembre de 1268 en Viterbo, una ciudad ubicada a unos 80 kilómetros al Norte de Roma.
Papa Clemente IV (1265 – 1268) | Crédito: Papal Artifacts
La sede papal se había trasladado ahí debido a la violencia política en la capital italiana, envuelta en la lucha entre güelfos y gibelinos.
Desde el principio, el cónclave se encontró con una feroz división. Las dos facciones principales eran:
- Carolinos: partidarios de Carlos de Anjou, rey de Nápoles y Sicilia. En su mayoría franceses.
- Imperiales: afines al Sacro Imperio Romano Germánico, principalmente italianos.
Los cardenales se reunían una vez al día para votar, pero ninguna facción cedía. El estancamiento se mantuvo durante meses, hasta que los gobernantes locales, hartos de financiar la prolongada estancia de los cardenales, decidieron tomar medidas drásticas.
Así nació la palabra “cónclave”
La ciudad de Viterbo encerró a los cardenales bajo llave en el Palacio Papal para presionarlos a decidir, y así nació el término cónclave, del latín cum clave (con llave). También redujeron su alimentación a pan y agua y, como el bloqueo persistía, les quitaron el techo del edificio para que “el Espíritu Santo los iluminara”.
El proceso estaba completamente paralizado y la presión social crecía. Los cardenales estaban agotados, la ciudad arruinada y el pueblo al borde de una revuelta”, apunta AS.
La situación se tornó crítica: tres cardenales fallecieron durante el encierro, incluyendo el húngaro Stefan Vancza y Giordano dei Conti. Al final, los sobrevivientes acordaron delegar la decisión a seis cardenales, quienes eligieron a Teobaldo Visconti, un sacerdote que ni siquiera era cardenal y se encontraba en Acre, Tierra Santa, como parte de la Novena Cruzada.
Del bloqueo a la coronación
El elegido, Teobaldo Visconti, regresó a Roma y fue coronado Papa Gregorio X el 27 de marzo de 1272. Su elección no solo resolvió el cónclave más largo de la historia, sino que marcó un precedente crucial en la regulación futura de este proceso.
Papa Gregorio X | Crédito: Wikicommons/biblioteca digital Gallica
¿Y el más largo del siglo XX?
En tiempos más recientes, el cónclave más extenso fue el que eligió a Pío XI en 1922, tras 14 votaciones en cinco días. Entonces participaron 53 cardenales, también divididos en dos bloques irreconciliables, hasta que se llegó a un consenso con Achille Ratti, arzobispo de Milán.
Pío XI | Crédito: Wikicommons (Nicola Perscheid)


