Ottawa.- El futuro primer ministro de Canadá, Mark Carney, prometió el martes que la respuesta de su gobierno a los aranceles de Donald Trump tendrá «un impacto máximo sobre Estados Unidos y un impacto mínimo en Canadá».
«Mantendremos nuestros aranceles hasta que los estadounidenses nos muestren respeto y asuman compromisos creíbles y confiables en favor de un comercio libre e igualitario», declaró en X Carney, en reacción a la intención del presidente de Estados Unidos de duplicar a 50% los derechos aduaneros previstos para el acero y el aluminio canadienses que entrarán en vigor el miércoles.
“Los últimos aranceles del presidente Trump son un ataque a los trabajadores, las familias y las empresas canadienses. Mi gobierno garantizará que nuestra respuesta tenga el máximo impacto en los EE. UU. y el mínimo impacto aquí en Canadá, al tiempo que apoyamos a los trabajadores afectados», aseguró.
Ontario cede ante amenazas de Trump
La provincia canadiense de Ontario decidió suspender una sobretasa del 25% aplicada a la electricidad que exporta a tres estados de Estados Unidos (Michigan, Nueva York y Minnesota) tras un diálogo “productivo” entre el primer ministro provincial, Doug Ford, y el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick.
Este acuerdo se alcanzó en el marco de las tensiones comerciales entre ambos países, especialmente por los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump a productos canadienses como el acero y el aluminio. Lutnick aceptó reunirse oficialmente con Ford en Washington el 13 de marzo, antes de que entren en vigor aranceles recíprocos el 2 de abril.
Previamente, Doug Ford había culpado al presidente Trump de una posible recesión económica y amenazó con cortar el suministro de electricidad a Estados Unidos si continuaban las políticas arancelarias.
Ford calificó la situación como “la recesión de Trump” y afirmó que la sobretasa del 25% era una respuesta directa a los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense. Esta medida, que comenzó a aplicarse el lunes anterior, permitía a Ontario recaudar entre 300,000 y 400,000 dólares canadienses adicionales al día, pero afectaba a 1.5 millones de hogares en los estados mencionados.


